Después de cinco días de haber sido asesinado el comandante del distrito centro en una emboscada la mañana del 11 de enero, no se cuentan con avances en las investigaciones, y los operativos y el blindaje en el primer cuadro de la ciudad ya fue disuelto.
Pablo Soria, supuestamente ya había sido amenazado por combatir el narcomenudeo en el centro de la ciudad, trabajo que se ha triplicado a raíz de su muerte, ya que en los últimos boletines enviados por la secretaria de seguridad publica municipal la mayoría de las detenciones son personas que portan dosis de droga, incluso el pasado sábado la SEDENA informo que hay armas implicadas al parecer pertenecientes a la banda de los aztecas en la emboscada del coordinador pedestre.
En la mayoría de los casos de detenidos en la zona centro, se presume que son narcomenudistas y uno que otro adicto, a pesar de que la presencia policiaca no es tan fuerte en el centro, las detenciones son rápidas, llegan las unidades y cargan a cuanta persona parezca sospechosa, incluso manifiestan algunos juarenses que es injusto, por que no todos son delincuentes y los tienen que hacer pagar una multa o infracción, a veces inventándose cualquier falta.